El equipo que aprendió a cuidar su energía

En el colegio “Movimiento y Salud”, la clase de Educación Física comenzó una unidad especial dedicada a aprender cómo la alimentación influye en la energía, la atención y el rendimiento físico. El maestro explicó que, igual que no se puede correr sin calentar, tampoco se puede rendir bien si no se come adecuadamente a lo largo del día.

Para entenderlo mejor, los alumnos formaron un equipo llamado Los Guardianes de la Energía, integrado por Ana, Marcos, Lucía y Diego.

El desayuno olvidado

Un martes por la mañana, Ana llegó al colegio cansada y con dificultad para concentrarse. Durante el calentamiento en Educación Física se sentía sin fuerzas. Cuando el maestro le preguntó si había desayunado, Ana respondió que no, porque se había despertado tarde.

El grupo reflexionó sobre ello y comprendió que el desayuno es la primera comida del día y proporciona la energía necesaria para empezar las actividades escolares y físicas. Aprendieron que un desayuno saludable puede incluir fruta, cereales integrales y un lácteo, ayudando a mejorar la concentración y el estado de ánimo.

A partir de ese día, Ana decidió preparar su desayuno con ayuda de su familia.

El almuerzo de media mañana que no llegó

Marcos solía jugar mucho en el recreo, pero a mitad de la mañana se sentía cansado y con hambre. Ese día no había traído almuerzo y, al volver a clase, le costaba seguir las explicaciones.

Sus compañeros le explicaron que el almuerzo de media mañana ayuda a mantener la energía entre el desayuno y la comida principal, evitando bajadas de rendimiento y exceso de hambre al mediodía. Juntos pensaron opciones sencillas y saludables, como fruta fresca o un pequeño bocadillo.

Marcos entendió que ese pequeño descanso para comer también es una forma de cuidarse.

La merienda poco adecuada

Por la tarde, antes de ir a entrenar, Diego solía merendar solo productos muy azucarados. Aunque al principio se sentía activo, pronto se cansaba y no rendía bien en los juegos.

En clase comentaron que la merienda debe completar la energía del día, no provocar cansancio rápido. Aprendieron que combinar fruta, yogur, pan o frutos secos es una mejor opción para seguir activos y saludables.

Diego decidió cambiar sus hábitos y notó la diferencia en pocos días.

Aprendizajes finales

Al finalizar la semana, el grupo concluyó que:

  • No saltarse el desayuno ayuda a empezar el día con energía.
  • El almuerzo de media mañana mantiene la atención y el rendimiento.
  • Una merienda equilibrada permite seguir activo hasta la noche.
  • Comer de forma variada y regular es tan importante como moverse y hacer ejercicio.

El maestro cerró la unidad recordando que alimentarse bien y moverse más son hábitos que se aprenden desde pequeños y se mantienen toda la vida, reforzando el mensaje de que ninguna de las comidas principales del día debe omitirse.

  • https://www.aesan.gob.es/AECOSAN/web/nutricion/campanyas/NoTeLoPuedesSaltar.htm

Reto. Planifica tu semana


Debéis planificar el desayuno, almuerzo y merienda de cada día de la semana. 

Tenéis más información en el siguiente enlace: Desayunar, almorzar y merendar. ¡No te los puedes saltar! 

Para ello podéis utilizar la siguiente plantilla: Planificador semanal.

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